martes, 17 de noviembre de 2020

LA AMARILIS

A simple vista, es fácil darse cuenta de que la flor de amarilis tiene algo singular y es, en gran medida, ese toque exótico que nos da pistas sobre su procedencia y que, en muchas ocasiones, la lleva a ser confundida con la de la Azucena o el Lilium. Por ser oriunda de América Central y del Sur, la amarilis es la compañera perfecta para formar parte de nuestras plantas de interior. Y es que hay pocas plantas de bulbos capaces de adaptarse tan bien a vivir dentro de casa, donde podemos recrear esas necesidades de temperatura que tienen en el medio natural.

De extraordinaria belleza, es en Navidad cuando tienen su primera floración. Y decimos la primera porque, de no ser durante el mes de diciembre, podremos disfrutar de su floración natural que comienza en primavera y se alarga hasta el comienzo del verano. Porque esa es otra de sus ventajas de la amarilis: que, con los cuidados adecuados, sus maravillosas flores duran mucho tiempo. Una oportunidad bárbara de disfrutar todavía más de esa planta.




CISTUS

 Cistus es un género de plantas angiospermas  de la familia de las cistáceas, conocidas como jaras, estepas o jaguarzos. Suelen formar parte, a veces importante, de las garrigas mediterráneas, y algunas especies se comportan como pioneras en la recuperación de suelos degradados. Son pirófitos, su germinación se ve favorecida por el fuego, y los incendios recurrentes ayudan a su permanencia al eliminar la competencia de otras plantas que acabarían por desplazarlas de los biotopos. Algunas especies, como Cistus ladanifer o Cistus  laurifolius son resinosas, lo que favorece que ardan aunque estén verdes.